Y el mar fue y le dio un nombre
y un apellido el viento
y las nubes un cuerpo
y un alma el fuego.

La tierra, nada.

Ese reino movible,
colgado de las águilas,
no la conoce.

Nunca escribió su sombra
la figura de un hombre.
RAFAEL ALBERTI «SOBRE LOS ÁNGELES»
ILUSTRACIÓN DE http://www.quidante.com