– Las verdades se descubren, las mentiras se construyen.
– La noche es el eclipse más frecuente.
– El pulmón necesita aire, el corazón sangre, la boca saliva, el cerebro cambio.
– Viajar es la mejor forma de regalarse cambio.
– Una utopía o es excesiva o no es nada.
– Empezar una obra es empezar a inacabarla.
– La teoría es global, la experiencia local.
– Lo improbable asombra a todo el mundo. Lo cotidiano sólo al genio.
– Hay miradas inocentes, pero no observaciones inocentes.
– Ningún observador puede ver luz en reposo.
– Una plaga siempre muere de éxito.
– Basta mirar fijamente un pollo a los ojos para convencerse de que los dinosaurios no se han extinguido.
– La estabilidad es para seguir estando; la adaptabilidad es para seguir viviendo; la creatividad es para seguir conociendo.
– Una innovación superflua es una solución sin problema
– La diferencia entre un depredador y su presa es que el primero se puede permitir un fallo.
– Un aforismo es un mínimo de algún máximo.
– Soñar quizá sirva para ir cerrando por la noche las muchas carpetas que dejamos abiertas durante el día.
– Dios no puede ser a la vez bueno y omnipotente.
– La adicción: se necesita menos voluntad para hacer que para dejar de hacer.
– Si faltan los dientes se mastica con las encías.
– Estar a favor une menos que estar en contra.
– Los aciertos despiertan la autoestima y adormecen la capacidad para aprender. Los errores despiertan la capacidad para aprender y adormecen la autoestima.
– Detrás de cada clase de dependencia hay siempre alguna clase de sometimiento.
– Es el funcionario quien debe prestigiar la función y no al revés.
– Educar no es llenar, sino encender.
– Conviene ser altruista aunque sólo sea por puro egoismo.
– La guerra raramente estalla entre dos democracias.
– Un sistema no democrático es irremediablemente corrupto.
– El que trabaja bien cada vez trabaja más, el que trabaja mal cada vez trabaja menos.
– El animal que más individuos de su propia especie mata es, con mucho, el que mejores poemas escribe.
– Las cosas diseñadas especialmente para niños no suelen gustar ni a los niños.
– El café huele mejor de lo que sabe, lo contrario del pescado, que sabe mejor de lo que huele.
– No existen sustancias tóxicas, sólo existen dosis tóxicas.
– Ningún amor está a salvo de ser sorprendido y desviado por un enamoramiento.
– Lo importante de un museo no es que la gente vaya sino que la gente vuelva.
JORGE WAGENSBERG «A MÁS CÓMO, MENOS POR QUÉ»