Este año he hecho lo que he podido. He sido más complaciente de lo recomendable, más sumisa y a un tiempo más calladamente rebelde.

No pido nada para los demás, que cada palo aguante su vela.

Así que aquí va mi lista:
– Salud, para seguir tirando para adelante
– Dinero, para independizarme, encontrar mi sitio y crecer de una vez.
– Amor, que es algo más que lealtad, complicidad, pasión.
– Que se me quiten los léntigos de la cara.
– Bajar dos kilos de peso para que la ropa me caiga mejor.
– Tener mejor humor por las mañanas.
– Que me toque un buen puesto de funcionaria
– Que este año vea de nuevo el mar
– Que no me rompa nada esquiando.
– Que me suban el sueldo
– Que no se me dispare el colesterol
– Sonreir más y gruñir menos
– Que no me sienta vencida, cansada, amargada tan a menudo
– Usar mi mountain –bike
– Que si él no es ÉL, se acabe de una vez y pueda seguir adelante.
– Tener más barbies y más libros

Y si todo o parte de esto no puede ser, pues nada, ya insistiré el año próximo.