febrero 2008


Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.

PANDÉMICA Y CELESTE, Jaime Gil de Biedma

No se puede envolver el aire con cadenas. Someterse a lo que uno espera, acostarse en un lecho de certezas, no garantiza un tipo de sueños. Los sueños son hijos de nuestro subconsciente. La falta de leyes, la ausencia de lógica es lo habitual en el interior de ese mundo.

Nuestras relaciones, las reales navegan sobre mapas en los que nada es firme. Nada es seguro. Por eso es inútil señalar con el dedo un horizonte que ni siquiera parece seguro en las arrugas del papel.

Las relaciones van y vienen sometidas a corrientes imprevisibles. Nuestro corazón está lleno de lugares que aún no hemos pisado. Afortunada, o desgraciadamente, el pasado, lo que ha sido escrito hasta ahora no dice nada de lo que sucederá en el futuro.

Tu vida se llena de seres todavía anónimos, ellos serán quienes darán la nota sobre la que interpretar la melodía y en ella todos quedaremos retratados. Los buenos, los malos, los ilusos, los imprudentes, los odiosos, los traidores. Y tu corazón, que es como es, seguirá latiendo fuerte, seguirá marcando el ritmo, buscando sus víctimas y derramando su sangre.

Mirarte en el espejo. Decirle lo que ha de ser y lo que no será nunca. Vale para un simulacro de realidad. Lo que vivimos, que tal vez no sea real, es otra cosa.

At last the secret is out,
as it always must come in the end,
the delicious story is ripe to tell
to tell to the intimate friend;
over the tea-cups and into the square
the tongues has its desire;
still waters run deep, my dear,
there’s never smoke without fire.

Behind the corpse in the reservoir,
behind the ghost on the links,
behind the lady who dances
and the man who madly drinks,
under the look of fatigue
the attack of migraine and the sigh
there is always another story,
there is more than meets the eye.

For the clear voice suddenly singing,
high up in the convent wall,
the scent of the elder bushes,
the sporting prints in the hall,
the croquet matches in summer,
the handshake, the cough, the kiss,
there is always a wicked secret,
a private reason for this.

Al final se ha aireado el secreto,
como siempre debe ocurrir al cabo,
madura está la deliciosa historia para contársela
al amigo íntimo;
entre las tazas de té y en la plaza
la lengua se sale con la suya;
las apariencias engañan, querida,
donde hay humo hay fuego.

Tras el cadáver en el depósito,
tras el fantasma en la encrucijada,
tras la señora que baila
y el hombre que bebe como un poseso,
bajo el aspecto de cansancio,
el ataque de migraña y el suspiro
siempre se oculta otra historia,
hay más de lo que parece.

Pues para la voz limpia que de súbito canta,
allá arriba en el muro del convento,
el aroma de los arbustos añejos,
las huellas caballerosas en el vestíbulo,
los partidos de croquet en verano,
el apretón de manos, la tos, el beso,
siempre hay un pícaro secreto,
una razón íntima para ello.

Wystan Hugh Auden, “CANCIÓN DE CUNA Y OTROS POEMAS”,
Traducción y selección de Eduardo Iriarte, Ed. Lumen


LETICIA FELGUEROSO “Vista”


ALBERTO MESEGUER “De lo sensible y lo mental”


EMMA FERNÁNDEZ “Atrezzo sobre patrón femenino”

FERIA DE LIBERACIÓN DE ESPACIOS COMERCIALES HACIA EL ARTE
Centro Comercial Arturo Soria Plaza. c/Arturo Soria, 126
Del Vi 08-02-2008 al Mi 27-02-2008

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