18 abril 2008



La vida no es, sucede. Y lo que sucede es ingobernable.
Que lo vivido no sea inútil.
¿Quieres aterrizar? hazlo. Más que aterrizar lo que sucedes es que quieres alunizar, que alguien te enamore tanto que cuando abras los ojos sientas que has realizado ese viaje que todos soñamos hacer. No quieres ser seducida y tampoco quieres seducir.

Tu medio natural no es éste. Tus genes son distintos y parecen hechos para sostenerte en el aire, flotando, sin que aterrices nunca, en ningún lugar. Sobre la luna. Bailando sola. Paseando sobre la superficie de un satélite en el que el silencio es la música del paraíso. Cada paso es un empujón que te hace flotar en el aire; y en cada uno de estos movimientos, nunca sabes si acabarás aterrizando sobre la tierra lunar. Cada paso es una aventura y para cada aventura puede que haya un millar de finales distintos.