No, no estoy dolida; no, no estoy resentida; simplemente, me gusta la canción.

Fuiste el sastre que olvidó
quitar los alfileres de su boca
antes de besar.
Afilador, acuchillaste mi amor
y yo una más en tu larga carrera
de embaucador.
Pensé que no podría alejarte de mi vida
ni con tiempo, ni suerte se me pasaría.
Mi pulsión de vida en tu cama dormía,
ay, ay… cuanto dolías.
Oh, mi rey en el reino de las penas,
por ti, soplaré los vientos que tú quieras.
Trajiste la melancolía,
pero yo para ti tengo
una canción de despedida

Ya no te quiero, no, ya no te quiero
no volverás a verme
arrastrada por el suelo.
Ya no te quiero, ya no te quiero
me he inventado un baile
al son de tu mamoneo.

Ahora baja la guardia
el cielo está lleno de estrellas,
me alejo de ti haciéndome la tuerta.
Hoy me he liberado, desperté de mi letargo
una vez me destruiste pero he resucitado.

Todos me dijeron solo pierdes el tiempo
pero yo quise llegar a ti
sin importarme el precio.
Y si algo diste, ya no lo quiero.
Si fuiste sincero, ya no te creo.
Y ser como tú, invencible y triunfante,
ser como tú, el más grande de los fraudes
sabiendo que te pierdo, espero
que esta vez tu autoestima sea
la que está rota por el suelo.

Con los restos de tu amor
me he hecho un camisón
que me quito por la noche
porque sola tengo calor, traidor,
al que tima se le llama timador.
Melancólica y llorona
en nada pienso, solo en la suerte
de las que te encuentren sin recuerdos
te esperé tanto en el infierno
porque tan necio es el amor
tan necio.

Ya no te quiero, no, ya no te quiero
no volverás a verme
arrastrada por el suelo.
Ya no te quiero, ya no te quiero
me he inventado un baile
al son de tu mamoneo.

Ahora baja la guardia
el cielo está lleno de estrellas,
me alejo de ti haciéndome la tuerta.
Hoy me he liberado, desperté de mi letargo
estuviste tan dentro pero hoy tan lejano.

Ya no te quiero, ya no te quiero
todas las noches lo pienso
y ya casi me lo creo.
Ya no te quiero, ya no te quiero
todas las noches lo pienso
para ver si me convenzo.

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