winter-sunHe contemplado con cierta extrañeza lo de tu cambio de página. Tus razones tendrás, como para todo. Para continuar o parar en ese tira y afloja que considero normal y que debe ser una constante en el movimiento: elegir la correcta dirección. Con independencia de los motivos es algo a lo que debemos acostumbrarnos. Una crisis tras otra, un cambio tras otro; es lo que nos toca en todos los órdenes de nuestra existencia, y lo peor es que solo tenemos una vida para seguir adelante elijamos lo elijamos.

Estos días de nieve y frío que las gente suele considerar como tristes son una bonita manera de ver como a veces la tormenta sepulta las constantes vitales de nuestro día a día. El hielo lo cubre todo, parece que la naturaleza está muerta, pero debajo del hielo hay mucha vida que se remueve y agita buscando la manera de salir adelante.

Los sentimientos nos visten y nos desvisten, son como una segunda piel. Sin ellos tal vez solo somos unos pobres enfermos de angustia y soledad. Son como una especie de catalejo, o caleidoscopio a través de los cuales podemos captar el mundo, pero sin ellos estamos ciegos. Insoportablemente ciegos. No digo que sean buenos o malos, simplemente digo que son necesarios para acercarse a la realidad. Lo que percibes cuando detestas o cuando crees sentir cariño son los destellos de esa segunda piel. A veces la piel pica, pero sería una locura intentar arrancársela para evitar el picor.

Estamos llenos de tensiones que nunca se cierran, fracturas abiertas contra las que el tiempo poco puede hacer, nos movemos de aquí para allá como tullidos emocionales buscando cosas que ni siquiera nosotros estamos seguros necesitar.

Cold Desert de Kings of Leon