“Creo que me enamore de ella un poquito. ¿No es una tontería? Pero fue como si la conociera, como si fuera mi más antigua y más querida amiga. El tipo de persona al que puedes contarle todo, no importa lo malo que sea. Y aún así te amará, porque te conoce. Quería ir con ella. Quería que se percatase de mi existencia. Y dejó de andar. Bajo la luna, se detuvo. Y miró hacia nosotros. Miró hacia mi. Quizá estaba tratando de decirme algo. No lo sé. Probablemente ni siquiera sabía que yo estaba allí. Pero siempre la amaré. Toda mi vida”.

SANDMAN de Neil Gaiman.