“El viaje nunca es sencillo: siempre por asuntos externos, ajenos a nosotros, todo hay que decirlo. La vida tampoco lo es, ya lo sabemos. Pero es hermoso, muy hermoso, compartirla juntos. Dos en la carretera. A ratos, el viaje es melancólico como un domingo por la tarde (…) Casi siempre, divertido, lleno de momentos gloriosos por los que brindar, hay que tratar de ser positivos, que el ánimo y las ganas (por todo) no decaigan nunca. Nunca. Dos en la carretera. Contemplando la vida, dejándola pasar, riéndonos con ella, disfrutándola plenamente, resistiendo sus pulsos, sus extravagancias. El misterio del amor. No hay otro igual.”

Visto en este maravilloso blog