Un rostro, un gesto, un desconcierto. Vagando a la deriva, sin describir el sutil aliento que desprende cada uno de nuestros cuerpos.

El sentimiento colectivo nos impregna con un minucioso recorrido por estos rostros y sus sueños, en el que vamos conectando unas imágenes con otras, entrelazándolas cual maraña.

Bajo la piel, piel porosa que respira, piel que siente de manera distinta, distinta de nuestra razón o consciencia.

Yo mujer,
Yo tú,

Diferencias o similitud.

Todos sumidos por el mágico canto… la voz de las sirenas en este universo sin descanso, siempre cambiante y eterno.

ANA DOMINGUEZ NAVARRO – Exposición de acuarelas en la Galería-Taberna “Ánima” (Sevilla)