febrero 2008



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el trailer
la Teoría del Gen Egoísta


LAS AVENTURAS DE PRISCILLA, REINA DEL DESIERTO, 1993

Follie! follie delirio vano è questo!
Povera donna, sola
Abbandonata in questo
Popoloso deserto
Che appellano Parigi,
Che spero or più?
Che far degg’io!
Gioire,
Di voluttà nei vortici perire.
Sempre libera degg’io
Folleggiar di gioia in gioia,
Vò che scorra il viver mio
Pei sentieri del piacer,
Nasca il giorno, o il giorno muoia,
Sempre lieta nè ritrovi
A diletti sempre nuovi
Dee volare il mio pensier.
VIOLETA VALÉRY (María Callas en La Traviata de Verdi)

Y ahora, en castellano:
¡Locuras!. Esto es un vano delirio.
Pobre mujer sola,
abandonada
en este desierto poblado
llamado París.
¿Qué puedo esperar todavía?
¿Qué hacer?
¡Vivir en los torbellinos
de la voluptuosidad y morir de placer!
¡Vivir! ¡Vivir! ¡Ah!
Sí, debo, siempre libre
gozar de fiesta en fiesta.
Quiero que mi vida pase siempre
por los caminos del placer.
Que el día nazca o muera,
debo vivir siempre en los lugares
de placer buscando nuevas alegrías.


Prefiero a lo que miro lo que creo, (1)
porque la voluntad es generosa
y generoso y pródigo el deseo.

Y tú eres mi creación más prodigiosa,
milagro que repito a cada instante
ya incapaz de ocuparme en otra cosa.

Siempre cercana y siempre tan distante,
eres figuración de una quimera
si efímera, más íntima y constante.

Eres la imagen misma de la espera,
la víspera del gozo, y el anuncio
de una ficción más amplia y verdadera.

Como conjuro mágico, pronuncio
tu nombre en soledad, ritual de ausencia,
premonición a la que no renuncio.

Premonición feliz de la inminencia,
eres la realidad de mi deseo;
por eso cuando estoy en tu presencia

Prefiero lo que miro a lo que creo.

FRANCISCO CASTAÑO, “Ritual de ausencia”, de su libro
“BREVE ESPLENDOR DE MAL DISTINTA LUMBRE” (2)

(1) Último verso del soneto de Quevedo:

Lisi, por duplicado ardiente Sirio

miras con guerra y muerte l’alma mía;

y en uno y otro sol abres el día,

influyendo en la luz dulce martirio.


Doctas sirenas en veneno tirio

con tus labios pronuncian melodía;

y en incendios de nieve hermosa y fría,

adora primaveras mi delirio.


Amo y no espero, porque adoro amando;

ni mancha al amor puro mi deseo,

que cortés vive y muere idolatrando.


Lo que conozco y no lo que poseo

sigo, sin presumir méritos, cuando

prefiero a lo que miro lo que creo.

(2) Verso de Góngora, de su obra “SOLEDAD PRIMERA”


GENE KELLY en “Cantando bajo la lluvia”


Siete razones por las que pienso que puedo padecer el Síndrome o la Patología de Asperger:

– Las personas con Síndrome de Asperger (SA) no son empáticas; se puede decir que tienen una especie de “ceguera emocional”. Se hallan menos dotados en el ámbito social.

– Porque las personas con SA en general son incapaces de “leer entre líneas”, es decir, se les escapan las implicaciones ocultas en lo que una persona dice de forma directa y verbal.

– En términos generales son atraídos por cosas ordenadas.

– Por lo general se suele pensar que las personas afectadas por síntomas autísticos son más inteligentes que la media

– Los individuos con Asperger a menudo manifiestan un razonamiento extremadamente sofisticado, una gran concentración y una memoria casi perfecta.

– El síndrome de Asperger puede también causar problemas en la interacción social normal con los padres. El niño o adolescente con SA con frecuencia se siente confundido porque no es capaz de comprender en qué se equivoca. El resultado final de estas interacciones frustrantes es mayor aislamiento.

– La co-morbilidad frecuente con el trastorno por déficit atencional, el síndrome de Tourette, el trastorno obsesivo compulsivo y, probablemente, el trastorno bipolar.

Y para colmo, he puntuado 27 en el cociente del espectro autista

Como no se consuela el que no quiere, veo que hay personalidades de renombre que también lo padecen o padecían, de forma más o menos severa:

Albert Einstein
Isaac Newton
Dan Aykroyd
El creador de los Pokemon, Satoshi Tajiri
Syd Barret, de Pink Floyd
Bram Cohen, el creador de Bittorrent
Bill Gates
Tim Burton

Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.

PANDÉMICA Y CELESTE, Jaime Gil de Biedma

No se puede envolver el aire con cadenas. Someterse a lo que uno espera, acostarse en un lecho de certezas, no garantiza un tipo de sueños. Los sueños son hijos de nuestro subconsciente. La falta de leyes, la ausencia de lógica es lo habitual en el interior de ese mundo.

Nuestras relaciones, las reales navegan sobre mapas en los que nada es firme. Nada es seguro. Por eso es inútil señalar con el dedo un horizonte que ni siquiera parece seguro en las arrugas del papel.

Las relaciones van y vienen sometidas a corrientes imprevisibles. Nuestro corazón está lleno de lugares que aún no hemos pisado. Afortunada, o desgraciadamente, el pasado, lo que ha sido escrito hasta ahora no dice nada de lo que sucederá en el futuro.

Tu vida se llena de seres todavía anónimos, ellos serán quienes darán la nota sobre la que interpretar la melodía y en ella todos quedaremos retratados. Los buenos, los malos, los ilusos, los imprudentes, los odiosos, los traidores. Y tu corazón, que es como es, seguirá latiendo fuerte, seguirá marcando el ritmo, buscando sus víctimas y derramando su sangre.

Mirarte en el espejo. Decirle lo que ha de ser y lo que no será nunca. Vale para un simulacro de realidad. Lo que vivimos, que tal vez no sea real, es otra cosa.

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